Jesús es Mi Luz
JESÚS ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN
REFLEXIÓN:
Ora aunque no tengas ganas!!! Te tomará un minuto.
Tú nunca sabes cuando Dios te bendecirá!!!
Las buenas cosas pasan cuando menos te lo esperas!!!
ORACIÓN:
Amado Señor, Te doy gracias por este día. Te doy gracias porque puedo ver y escuchar esta mañana.
Estoy bendecida(o) porque tú eres un Dios de perdón y comprendes, tú has hecho tanto por mí y por otros, soy bendecida(o) porque tú sigues bendiciéndome.
Perdóname este día por todo lo malo que haya hecho, dicho o pensado que no haya sido de tu agrado.
Pido por tu perdón. Mantenme salva(o) de todo daño y peligro.
Tócame Jesús

Sáname Jesús
¡TÓCAME, SEÑOR!
Para que oyendo, como Tú quieres, sepa escuchar con nitidez lo que me dices. Y si a veces, Señor, vuelvo la cabeza haz que de nuevo, con la veleta de la fe me marques el sentido de mi vida.
¡Perdóname, Señor! …
Cuando te escucho y finjo no haberlo hecho, cuando te escucho y pienso que no es para mí, cuando te escucho y me hago el sordo.
¡TÓCAME, SEÑOR!
Porque, si me toca la mano del mundo siento que me pierdo la mejor parte de Ti, creo apartarme del camino verdadero, escucho aquello que sólo a unos interesa.
¡TÓCAME, SEÑOR!
Y despiértame de mi letargo espiritual para que, volviendo otra vez a Ti, pueda entender que sin Ti todo es vacío, ansiedad y sufrimiento.
¡TÓCAME, SEÑOR!
Porque a veces, estoy demasiado tocado por las manos de un mundo caprichoso, de una sociedad corrompida, de un ambiente que no me deja oír lo que me produce paz y alegría sin límites.
¿ME TOCARÁS, SEÑOR?
Ábreme mis oídos, que te escuche
Mis manos, para que me dé
Mis ojos, para que vea
Mis pies, para que camine
Mi conciencia, para que nunca te olvide.
Amén.
Autor Desconocido
Enviado por Ada Mateo (Gracias, bendecida seas.)
Salmo 118:5-16 – El Poder del Señor es Extraordinario
Él me escuchó y me dio libertad.
El Señor está conmigo; no tengo miedo.
¡Qué me puede hacer el hombre?
El Señor está conmigo; él me ayuda.
¡He de ver derrotados a los que me odian!
Es mejor confiar en el Señor
Que confiar en el hombre.
Es mejor confiar en el Señor
Que confiar en grandes hombres.
Todas las naciones me rodearon,
Pero en el nombre del Señor las derroté.
Me rodearon por todos lados,
Pero en el nombre del Señor las derroté.
Me rodearon como avispas,
Pero su furia se apagó como fuego de espinos;
¡en el nombre del Señor las derroté!
Me empujaron con violencia, pera que cayera,
Pero el Señor vino en mi ayuda.
Yo canto al Señor; que me da fuerzas.
¡Él es mi Salvador!
En las casas de los hombres fieles
Hay alegres cantos victoriosos:
“¡El poder del Señor alcanzó la victoria!
Salmo 91 – El Señor es Nuestro Refugio
El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,
dice al Señor: “Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!
Solo él puede librarte
De trampas ocultas y plagas mortales,
Pues te cubrirá con sus alas,
Y bajo ellas estarás seguro.
¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!
No tengas miedo a los peligros nocturnos,
Ni a las flechas lanzadas de día,
Ni a las plagas que llegan con la oscuridad,
Ni a las que destruyen a pleno sol;
Pues mil caerán muertos a tu izquierda
Y diez mil a tu derecha,
Pero a ti nada te pasará.
Solamente lo habrás de presenciar:
Verás a los malvados recibir su merecido.
Read more
Salmo 90 – Eternidad de Dios y Fragilidad del Hombre
Señor, tú has sido nuestro refugio
Por todas las edades.
Desde antes que se formaran los montes
Y que existieran la tierra y el mundo,
Desde los tiempos antiguos
Y hasta los tiempos postreros,
Tú eres Dios.
Haces que el hombre vuelva al polvo
cuando dices: “Vuelvan al polvo, seres humanos.”
Salmo 86 – Solo Tú Eres Dios
Señor; dígnate escucharme,
porque estoy muy triste y pobre;
protégeme, pues te soy fiel.
Tú eres mi Dios;
¡salva a este siervo tuyo que en ti confía!
Señor, ten compasión de mí,
que a ti clamo a todas horas.
Señor; alegra el ánimo de este siervo tuyo,
pues a ti dirijo mi oración.
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonas;
eres todo amor con los que te invocan.




