Oración por los Padres
June 19, 2010 by barbara
Filed under Blog, Espiritual y Personal, Matrimonio, Oraciones, Sanación
Saludo en el Nombre Poderoso de Jesús.
Nuestras Felicitaciones y Oraciones para Todos los Padres.
Que Dios derrame abundantes bendiciones sobre cada uno de ustedes y los unja con Su Santo Espíritu.
Que Dios los ayude a conservar su amor por la familia.
Hoy y siempre ser padre es una aventura. Si antes de nacer el padre entra en la vida del niño, su influjo se hace enorme, aunque no se dé cuenta, cuando el bebé es todavía muy pequeñito… Papá será visto como el buen amigo de mamá, una fuente de paz y de alegría, un rostro sonriente, unos bigotes o unas mejillas agradables, una mirada llena de cariño. Sin saberlo, el padre confirma el mensaje constante que toda madre da a su bebé: la vida es hermosa si nos aman. Resulta obvio que el padre tiene que “aparecer por casa” para poder ser modelo. Un padre que todo el día está fuera, que vive para su trabajo, que se “realiza” en sus éxitos profesionales o, por desgracia, en sus diversiones y sus hobbies extra familiares, no podrá ser modelo: será sólo un satélite que los hijos ven llegar y salir con más o menos velocidad. Un padre invisible es poco “padre”… El trabajo es importante, pero es mucho más importante el tiempo dedicado a la familia. Pero estar en casa no basta. El tiempo que se pasa con la familia tiene que ser “de calidad”. Read more
El Niño y el Anciano
July 25, 2009 by barbara
Filed under Blog, Historia de Niños

Éramos la única familia en el restaurante con un niño. Yo senté a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando. De repente, Daniel pegó un grito con ansia y dijo, “Hola amigo!”. Golpeando la mesa con sus gorditas manos, sus ojos estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía. Con mucho regocijo él se reía y se retorcía. Yo miré alrededor, vi la razón de su regocijo.
Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto. Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad y sus dedos se asomaban a través de lo que fueron unos zapatos. Su camisa estaba sucia y su cabello no había recibido una peinilla por largo tiempo. Sus patillas eran cortas y muy poquitas y su nariz tenía tantas venitas que parecía un mapa. Estábamos un poco lejos de él para saber si olía, pero seguro que olía mal. Sus manos comenzaron a menearse para saludar.
“Hola bebito, como estas muchachón,” le dijo el hombre a Daniel.
Mi esposa y yo nos miramos, “Que hacemos?” Daniel continuó riéndose y contestó: “Hola, hola amigo.” Todos en el restaurante nos miraron y luego miraron al pordiosero. El viejo sucio estaba incomodando a nuestro hermoso hijo. Nos trajeron nuestra comida y el hombre comenzó a hablarle a nuestro hijo como un bebe. Nadie creía que era simpático lo que el hombre estaba haciendo. Obviamente el estaba borracho. Mi esposa y yo estábamos avergonzados. Comimos en silencio, menos Daniel que estaba súper inquieto y mostrando todo su repertorio al pordiosero, quien le contestaba con sus niñadas. Finalmente terminamos de comer y nos dirigimos hacia la puerta.
Mi esposa fue … (haga clic sobre “Read More”)




